Sofía estaba confundida, por un lado, el que había sido su gran amor, Pablo, le estaba proponiendo matrimonio, era eso con lo que había soñado por mucho tiempo, pero por otro lado la pasión de Franco la tenía hechizada, le había costado demasiado contenerse y no volver a hacer el amor con él, por qué lo deseaba endemoniadamente, esa era la verdad
!Tú no vas a decidir por mí, Franco, esa respuesta solamente puedo dársela yo, vete y déjanos a solas!
El mafioso casi se traba del coraje, que osada