El mafiosos Sasha Diamantis, mantenía abrazada a Abigail a su fuerte pecho, en la oscuridad y en total soledad estaban volviendo a vivir su gran amor, en el pasado ella era su vida y él era la razón de su existir, pero ese amor era peligroso les podía dar la felicidad eterna o matarlos lentamente
Princesa, se que me equivoqué, que te hice mucho daño, quisiera asesinarme yo mismo por haberte hecho sufrir, ¿sabes?... Nunca e dejado de amarte, te e extrañado cómo un loco, tú lo eres todo para mí,