Emily entrecerró los ojos, ¿de verdad este era Tiodor Lison?
—Esa mujer debe ser especial —dijo, al ver el rostro pensativo del hombre.
—Deja de decir estupideces, solo estoy cansado, tuve un día de mierda —respondió al fin.
La mujer soltó una pequeña carcajada.
—Sí tú lo dices —acarició cada palabra, su labial rojo se robó las miradas de uno que otro desconocido que pasaba por ahí.
La cena continuó, Emily contó cómo le había ido en su trabajo, y en esa ocasión, Tiodor le puso atención, aunque