24. “Te quiero, papá"
Narra Ximena
Ahora es cuando comenzaba mi lucha.
Entre dormida y despierta, era capaz de escuchar al médico hablarme, quien me explicaba sobre todo el procedimiento que había hecho en mí, para detener el daño considerablemente, trataba de abrir mis ojos, pero me sentía muy débil.
Había sido tan estúpida como para suponer que podía aguantar, ahora, el hecho de haberme sometido a esta cirugía de corazón abierto durante tantas horas, me convencía una vez más, de que no me quedaba mucho tiempo.
—Ju