—Tu... sustituta... es lo peor —dijo Lillian, acallando mis pensamientos—. Si estuvieras despierto, te contaría lo que intentó hacerle a Piers mientras tú estabas aquí dormido. No lo tolerarías. Para nada. Piers es familia, ¿no? Aunque todavía no estemos casados. Tu sustituta solo es un vientre para ti. Uno que ni siquiera elegiste tú mismo, aunque tu lobo esté de acuerdo con ella.
Se dio la vuelta, alejándose de mí. Entreabrí un ojo, viendo la curva de su espalda mientras se encorvaba hacia ade