Sax
Cael estaba cada vez mas incoherente en sus desiciones. Cada vez que iba a los límites de nuestras manadas para ver a mi bella Ardara, podía escuchar los comentarios de los guerreros, que una vez pertenecieron a mi manada, de cuan diferente era la vida en la manada Sunrise. De lo feliz que se sentían al estar con sus compañeras, de como se respetaban todos los rangos y de como los mestizos y omegas se desenvolvían en diferentes puestos de importancia. Sin mencionar la cantidad de cachorros