No tenía intención de anunciar que la hembra más joven era mi compañera. Encontramos los arboles que usaron para escapar, bastante ingeniosas. Pero al llegar a una de las tantas quebradas, perdimos una vez el rastro. Estábamos muy lejos de toda manada conocida y todo apuntaba que habían tomado rumbo norte.
Finalmente decidimos regresar e informar de que un posible grupo de hembras había escapado de la zona de cuarentena.
Al rey Remo no le gusto esa noticia y alerto a las manadas del norte que