Punto de vista de Liora
Días después, reina un silencio incómodo en la casa. Cada uno sigue asimilando, a su manera, la inesperada visita de Corin.
Aún no le he contado a nadie sobre la prueba de embarazo sin abrir que guardo al fondo del cajón del baño.
Una mañana, durante el desayuno, Selene me observa mientras muevo los huevos revueltos en su plato sin probar ni un bocado.
“Has comido como un pajarito ansioso toda la semana, Liora. ¿De verdad te encuentras bien?”
Como si intentara leer mi ex