Scarlet Ashford
El silencio en el estudio de Maria Blackwell era tan denso que parecía como si estuviera respirando bajo el agua. Maria estaba sentada detrás de su enorme escritorio, con una postura rígida y perfecta, con la mirada fija en el elegante teléfono negro de conferencias que se encontraba en el centro de la madera pulida. Nina estaba sentada en uno de los sillones orejeros frente al escritorio, con las piernas elegantemente cruzadas y un bloc de notas sobre las rodillas, como si fuer