**Punto de vista de Elena**
La expresión del rostro de Elario era más de lo que podía soportar. No fue sólo un shock. Era la mirada de un hombre cuyo mundo entero acababa de desmoronarse. No podría ser yo quien recogiera los pedazos por él. Apenas me aferraba a mi propia vida.
No esperé a que hablara ni a que salieran las lágrimas que sabía que vendrían. Abrí la puerta del auto y corrí, sintiendo mis piernas débiles y temblorosas. Sentí que iba a desmayarme otra vez, pero no me importó.