Mundo ficciónIniciar sesiónPunto de Vista de Marimar Oquendo
Me quedé completamente helada en el instante en que esas palabras salieron de la boca de Levi. La mandíbula se me cerró con fuerza. Todos mis pensamientos desaparecieron, borrados por la pura conmoción y el dolor crudo y mordaz de su amenaza.Lentamente, él se apartó hasta quedar erguido frente a mí otra vez. Sus ojos permanecieron clavados en los míos: fríos, sin vida, totalmente vacíos, como si esperara, estudiándome, observando qué emoció






