Ariella
Habían pasado cuatro días desde el evento con Richard y aun así, se sentía como si hubiera sucedido ayer. No me ha tocado desde entonces. Nos abrazamos, nos sentamos juntos y hablamos de nada, pero ninguno de los dos intentó nada más.
Casi deseaba poder volver a todo el sexo y la mayoría de las veces, también me encontraba deseando a los otros chicos. Poco a poco, estaba descubriendo cosas sobre ellos que los hacían reales. Los hacían… especiales. Estos hombres eran excepcionales, y sab