### Debbie
Cuando regresé a la mansión, Black ya me estaba esperando en la estancia. Tenía esa sonrisa cálida, casi amable, plantada en el rostro... algo que me erizó la piel. Se acercó, me quitó el maletín y se lo entregó a un sirviente.
—Lo hiciste muy bien hoy, Debbie —dijo, con voz tersa—. Los Ancianos quedaron impresionados.
—Gracias —murmuré a secas—. Tengo que subir a cambiarme, tu padre no tarda en llegar.
Él sonrió, poniéndome una mano en el hombro. —Los planes cambiaron para esta noch