## Debbie
Me desperté sintiendo el cansancio en los músculos por lo de ayer, pero, por supuesto, era de ese tipo de dolor que se disfruta.
No tuve mucho tiempo para pensar antes de que la puerta se abriera de golpe.
Era Rain con una bandeja. Parecía que llevaba horas despierto, rebosante de esa energía salvaje e inquieta que siempre lo acompañaba.
—Buenos días, sexy —exclamó animado.
—Buenos días, Rain —murmuré, con la voz aún empañada por el sueño.
Entró y me puso la bandeja en el regazo. Esta