Debbie
La claridad del cielo y el brillo del sol reflejándose en la habitación hicieron que entrecerrara los ojos con fuerza cuando intenté abrirlos.
Me removí en la cama, perezosamente y… joder.
Mis muslos—podía sentir cómo me dolían.
De repente,
Los eventos de anoche inundaron mi mente al instante. Maldita sea… qué noche. Me di la vuelta en el colchón.
La imagen vívida de Rex embistiéndome con fuerza llenó mi cabeza. Ya podía sentir cómo me mojaba de nuevo.
Debo estar enferma. D