Adriana apretó los labios con fuerza, tratando de no reírse.
¿Así es como la está consintiendo?
Cualquiera que lo viera pensaría que había venido a pelear con ella.
Adriana fingió ponerse seria y dijo:
—Sé cuál es mi lugar. Sé cuánto valgo para ti, así que ¿cómo me atrevería a ser tan imprudente como para hacerte un berrinche?
Los ojos de José se entrecerraron un poco.
Desde que había visto las fotos de Adriana con su padre en el álbum, ya no estaba tan de mal humor. La verdad era que, en su cor