Lucas lucia visiblemente desconcertado.
Adriana sonrió y, con un gesto sutil, indicó a Luis que saliera.
Al poco tiempo, Luis regresó acompañado de un empleado de Grupo López, quien llevaba una bandeja llena de frascos de colores variados.
—Señores jueces, permítanme realizar una presentación improvisada, pero igualmente práctica y efectiva —dijo Adriana, mientras tomaba uno de los pequeños frascos. —Estos son extractos que yo misma he diluido.
Con confianza, se dirigió hacia la única mujer