Kerrie despertó en un lugar oscuro. Ni siquiera sabía dónde estaba, no podía ver absolutamente nada, sintió miedo y pánico, pero sabía qué un ente malvado la había arrastrado hasta ese lugar. No podía mostrarse tan débil frente a ese ente, especialmente cuando tenía a sus hermanos esperando por ella. Se levantó con dificultad. Sentía el cuerpo pesado y al estar de pie intentó adaptar sus vista al lugar. Una luz blanquecina apenas perceptible por encima de donde estaba lograba iluminar a cierto