"Soy Vaughn Campbell, el mayordomo”.
Vaughn miró a Melanie de arriba abajo. Su pequeño rostro era extremadamente inocente, y sus ojos oscuros eran como dos gemas negras que, tras una inspección más cercana, emitían un tenue halo violeta alrededor de las pupilas.
El cabello largo y castaño caía como algas y colgaba suavemente sobre sus delgados hombros.
Era increíblemente hermosa y tenía un poco de orgullo rebelde. Ella era muy diferente de otras mujeres, por lo que no era de extrañar que le