Mundo de ficçãoIniciar sessão«Por Dios, ¿qué acabo de hacer?».
La miro a los ojos. A ella. A la verdadera dueña de esos ojos que me llevaron más allá de mí mismo. En su rostro puedo ver la decepción y el dolor que le provoqué con mis palabras.
—Jen...yo —intento hablar, justificarme, pero ningún elemento es lo suficientemente bueno.
—No, no lo hagas. No es necesario —interrumpe mis vanos intentos de arr







