Mundo ficciónIniciar sesiónJulieta
Salí del restaurante como una fiera, enojada, muy enojada. Después de entrar a la editorial noté las miradas de mis compañeras, fue cuando me di cuenta de que llevaba de la mano a Antonio. No lo solté de inmediato, mejor me dirigí a mi oficina, Yareny me vio con sorpresa pero no dijo nada.
-Tranquila, Julieta, no pasa nada.- Antonio me abraza, sabe que sus abrazos me relajan. Suspiro.
-Lo siento, Antonio.-







