Mundo de ficçãoIniciar sessãoSu cerebro había dado todo de sí con tanta presión. Sus ojos apenas tenían la fuerza para quedarse abiertos; al igual que su cuerpo, cansado y dolorido, cada músculo se quejaba con ligeros espasmos. Sacando la última gota de sus fuerzas, estiró el pie. Bostezó, justo cuando el pie tocó la siguiente grada.
No se fijó que puso la mitad fuera. Al apoyarse, la sue







