Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl sonido del claxon que sonaba con insistencia comenzaba a desesperarlo, el barullo inconfundible de la ciudad mezclado con sirenas y uno que otro insulto casual entre conductores que de alguna manera parecían creer fervientemente que sonar su bocina u ofender a otros les ganaría alas a sus vehículos para salir del molesto tráfico era algo que definitivamente no había extrañado para nada, las luces de los faroles y los grandes anuncios comerciales sa







