75. VALERIA
Viviana a pesar que ha estado arreglando su boda con Trinidad no se le han escapado los suspiros y lágrimas de la señora Andina que hace todo lo posible por esconderlo. Aprovechó que estaban solas en la consulta del cardiólogo y tomó la mano de su madre con ternura y dijo:
— Gracias, mamá. No te preocupes, lo entiendo. Ahora lo más importante es que te recuperes. Te amo mucho, y Andrés también te quiere mucho, como a una segunda madre. — La señora Andina asintió con una sonrisa más reconfortant