71. ENTREGA
Andrés se quedó contemplando la hermosa imagen de Viviana en su teléfono, la había amado sin apenas darse cuenta, y nunca había dejado de hacerlo. Pensaba que lo que sentía por ella era amor de hija, pero el día que la besó por primera vez en la comida que hiciera Leviña, con las emociones llegó la confirmación de sus sentimientos, ella le gustaba y la quería como su mujer, no podía evitar sentirse abrumado por la felicidad.
—Mamá se va a poner tan feliz cuando se entere — dijo Viviana sonroján