68. BUENAS COSAS
Trini sonrió con dulzura, sintiendo su corazón latir con fuerza ante la posibilidad de que Hugo recobrara la memoria perdida y ella su visión, al menos eso sería algo para sentirse ambos felices. El poder avanzar en la recuperación de lo que los aqueja juntos.
—No te alegres tanto cariño, no entendí nada —le dijo Hugo sin soltarla de su abrazo. —Puede que sea solo una pesadilla.
—No seas pesimista, Hugo, creo en verdad de que algo está sucediendo con los dos. Has comenzado a recordar fragmentos