Mundo ficciónIniciar sesión—Mi cabeza dolía mucho, tanto que no podía abrir mis ojos, palpe en donde estaba y sentí la seda de la sabana, trate de incorporarme sin tener éxito unos brazos no me daban levantarme ¿Brazos?
—Veo que ya te despertaste, dormiste mucho
—¿Qué hago aquí Oscar? Mis ojos se abrieron con asombro al verme en una de sus camisas, en su cama y con él a mi lado. —Debo irme, t







