Capitulo 119

— Al ver que alguien entraba a la habitación, moví mi cuerpo para cubrir a Luciana que aun dormía, estos dos últimos días han sido el infierno, los locos que llegaron nos movieron de lugar, me golpearon por no querer soltar a la niña, traté de simular mi dolor corporal, tengo terribles y persistentes signos de desesperación, ¡no sé qué le toma tanto tiempo a Raúl y Oscar! 

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