Mirarme en el espejo se había transformado en un hábito de cada mañana y es que no podía evitarlo lo hacía como buscando algo dentro de mí, que idiota me sentía como si pudiera ver más allá de mis pensamientos en ese momento, quizás buscando alguna respuesta de que hacer con este bebé que llevaba dentro de mi pero lamentablemente no encontraba nada, solo podía ver el reflejo de un ser totalmente confundida y llena de dudas sobre su vida, veía al Nicol de siempre: insegura y tan predecible.
Mis