Mundo ficciónIniciar sesiónA las cuatro de la madrugada eran pocos los que aún se tenían en pie, porque la mayoría de ellos estaban agotados, borrachos o una combinación de las dos cosas. La legendaria resistencia al champagne de Deborah se había visto seriamente menoscabada aquella noche, de modo que miró alrededor en busca de Tim para que la ayudara a organizar la retirada del grupo. Y lo halló poco menos que desmayado en un sillón. Por suerte Ron aún estaba en condiciones de arrastrarse por la escalera y pedirle a l







