Mundo de ficçãoIniciar sessãoBastian entraba y salía de mi cuerpo como si se le fuera la vida en ello, lo cierto era que no llevábamos cinco minutos haciendo el amor, mis piernas comenzaban a sentirse adoloridas de tanto estar abiertas para recibir a Bastian, estaba comenzando a sudar y no era algo bueno, contando que teníamos que bajar.
—Bastian, para —le digo, pero al momento me penetra m&aa







