En el hospital, los resultados de los estudios no tardaron en salir. Iara solo se torció el tobillo, y Santi tenía un poco de fiebre, nada fuera de lo común. Jordán miró la hora y le mandó un mensaje a Jessica.
“Ya terminaron la revisión. ¿Por qué todavía no llegas?”
Poco después, vio que el mensaje no se entregaba. La llamó, pero del otro lado solo se oía un aviso automático. Iara habló con cautela.
—Tal vez la señora Varela sigue enojada. ¿Y si voy a su casa a explicarle?
—No hace falta.
Jordá