Capítulo 19.
Desde que dejaron que la pasión les ganara en el despacho no se pudieron contener y pasaron todo el día, solamente pararon para comer y hacer sus necesidades, pero luego continuaban entregándose, amándonos mutuamente.
—Eres lo mejor que me ha pasado. — susurro el alfa real a su luna.
La noche ya había entrado y el cansancio le había ganado a su reina y está ya hace dormida en la cama del dormitorio principal.
El alfa real ve con adoración a su luna que está acostada de frente, mien