Volviendo a las Villas Doradas
Un fuerte olor a café llega a las fosas de la Mónica que continuaba dormida en el sofá, con una franela sobre su cuerpo, la retira observa que su vestido se le había subido hasta los glúteos dejando ver su bragas
- «Se seguro Marcus me cubrió, para no tener que ver tan espantoso espectáculo»- Piensa mientras se lo baja y se sienta al sillón adormilada mira hacia la cocina y lo ve afanado haciendo el desayuno. Mónica que empieza a soñar con la figura en la cocina