Mónica baja las escalera silenciosa nota que no hay moros en la costa, rápidamente se mete a la cocina y prepara la avena casi líquida. Coloca todo en los azafate cuando es sorprendida.
-Un entremés antes del desayuno- Le dice Alonso con una gran sonrisa, era evidente que regresa de correr. Porque estaba cubierto de sudor.
- ¡Cielos! Me asustaste- Le dice Mónica con el azafate bien sujeto.
-Buenos días, señorita Valverde- Los dos se ponen pálidos al escuchar la voz de Marcus. Que se les acerc