Volviendo a la mansión Koyama.
Bruno entra a la sala de la casa, observa a Halia sentada abrazando sus piernas, la mirada perdida en la infinita oscuridad del bosque. Su rostro es apacible.
- ¡Halia! – La llama para atraer su atención.
Halia al voltearlo a ver palidece de inmediato. En su rostro esta la señal de malas noticias, su corazón de encogió, y sin previo aviso sus ojos revelan un brillo de tristeza.
-Habla ¡Por favor! O me vas a matar de angustia- Le dice con tono bajo, bajando sus pie