Mundo ficciónIniciar sesiónElizabeth veía a sus hijos y la mirada curiosa con la que la observaban, ¿Cuándo fue la última vez que pidió una charla seria con ellos? Nunca, esa era la verdad, ni siquiera con Delfina que era la mayor y su gran compañera, pero esto era algo que no podía atrasar, el abogado que Mateo le ofreció para ocuparse de su divorcio ya había entregado los documentos a Mariano y ahora, quedaba lo mas difícil, hablar con sus hijos.







