Espero tan pacientemente como puedo a que Lenora termine de darle un abrazo a Kas. Por fin la suelta y la besa en la mejilla.
“Lo digo en serio. No me asustes más”, le indica Lenora a Kas con el dedo.
“Lo prometo, Lenora. No te asustaré más”. Kas sonríe y le asiente con la cabeza antes de girarse hacia mí. Quita su mano de la mía y me acaricia un lado del rostro con sus dedos.
“Todo lo que quiero hacer es atraerte a mi regazo y abrazarte toda la noche, nena, pero necesito que nos cuentes t