Capitulo 54.
—Darius no quiero que te lastime está situación —dijo enfrentando a su primo, sus palabras no fueron las mejores, pero enserio quería abrir los ojos del muchacho ciegamente enamorado—; por favor escúchame...
—Angie ya pareces una novela de Jane Austen —dijo él con fastidio rodando los ojos, apoyando su mano en el respaldo del sofá—, escucha solo nos estamos conociendo.
—Darius no es eso.
—¿Entonces qué? —empero confundido él rubio, por la cantidad de peros de su amiga y prima Ángela—. Es so