Me desperté con los primeros rayos de sol. Había dormido toda la noche plácidamente, como hacía tiempo que no dormía.
—¡Buenos dias! —dije, Alex estaba sentado en el borde de la cama.
—¡Buenos días mi amor! ¿Qué tal tu primera noche en nuestra casa? —dijo acercándose a mí para besar mis labios.
—Muy bien, he dormido como un bebé —dije sonriente.
—Vamos a darnos una ducha y bajamos a desayunar. Tenemos cosas que hacer— dijo tirando de mi mano.
El baño de nuestra habitación era enorme, como