Arturo ya me estaba provocando grandes dolores de cabeza en los negocios de la empresa y Dante estaba a punto de explotar .
—¿Qué hizo qué? —Espeta Maite.
—Firmó y autorizó proyectos sin mi consentimiento y sin el conocimiento de los demás socios y dichos proyectos están presentando defectos que nos están costando miles de dólares —Respondo molesta —. ¿Te das cuenta lo que ha hecho? Quiero matarlo.
—Y con mucha razón, es un maldito imbécil .
—Esto no se va quedar así Maite, tengo que resolve