Tic, toc , tic , toc .
No paro de escuchar la manecilla del reloj moverse, a mi lado Alex golpea el piso con su pies una y otra vez como gesto de nerviosismo mientras Dante frente a nosotros da vueltas desesperado.
Hace más de cinco horas qué ingresaron a Edrik a quirófano y no nos dan respuesta alguna de su estado de salud.
Mi teléfono suena y es otro mensaje de Maite preguntando cómo está Edrik.
Ella y Paulo se quedaron en casa con Nicole, ya que a Dante no se le hizo correcto que estuvier