—Tomate las cosas con calma, Gigi. Odiaría que te volvieran a lastimar.
Las últimas palabras de Jared continúan dando vueltas en mi cabeza desde anoche.
Obviamente no le hizo muy feliz saber que una nueva ilusión había llegado a mi vida, mucho menos después de lo que Jair me había hecho. Y aunque probablemente lo que se esperaba de mí, es que me encontrara maltrecha y llorando por la traición. Les había dado una cachetada de dignidad y amor propio a todo el mundo.
Las mujeres no deberían llorar