PUNTO DE VISTA DE ANASTASIA
"Hola, señorita, ¿se encuentra bien?".
La voz sonaba lejana, como un eco distante...
Luego otra, más clara y cercana: "Oh, Dios. No creo que debamos seguir esperando a que despierte, llama al 911…". Era una mujer, y su tono estaba teñido de preocupación.
"Señorita, por favor, despierte-".
"¡Ya está! Voy a llamar al 911".
¿911 para qué?, me pregunté, y en ese momento mis ojos comenzaron a abrirse.
Justo cuando la cara de un hombre se enfocó en mi visión, él jade