Tentativamente, le quité el vestido cuando no quiso dármelo. Con cada una de mis manos agarrando un borde del vestido, lo sostuve frente a mí y lo extendí completamente para poder ver bien el diseño intrincado.
Era un vestido rojo largo que me dejó sin aliento. Mirándolo más de cerca, el material del vestido era lisa y lujosa seda, y su suntuosa textura era tan fina que ya me daba cuenta de que me encantaría sentir su sensualidad deslizándose sobre mi piel desnuda. El largo del vestido por sí s