Borja y Harry pensaron que habían oído mal.
Una vez que lo procesaron, seguían sin poder creerlo.
Sin embargo, la reacción de Ryan no parecía indicar que estuviera bromeando.
Además, conociendo su carácter, sabían que no era de los que hacían ese tipo de bromas.
Borja tragó saliva.
—Entonces tú...
La chica estaba casada, por el amor de Dios. ¿Qué diablos iban a hacer? ¿Acaso iba a entrometerse en su matrimonio?
Aunque pensó que, siendo Ryan, si realmente quisiera, robarle a alguien su mujer serí