Mundo de ficçãoIniciar sessãoApolo
Me metí en su cama. La cama era suya y no pude resistir la tentación de dormir a su lado. Aunque fue un error, y luego fue un error aún mayor quedarme retosando a su lado. Ella me miró con ojos cándidos y me dijo:
—Y…¿puedes hacerlo de nuevo? Eso basto para que estuviese duro como una roca deseando follarla por el resto del día y la noche. No había logrado conten






