Abrimos los ojos confundidos, no podíamos creer las palabras de Alissa sobre mi cuñada, sin embargo, al comprender el recorrido de nuestros pensamientos, rápidamente aclaró:
- Ella no es amiga de Isabel, se acercó para descubrir sus planes y librarte - dijo mirándome - de sus garras, logró poner un localizador en su teléfono para tenerla controlada. Esta mañana la desquiciada la llamó y la citó para un café cercano, pero eso fue hace 3 horas y no ha vuelto.
Jerry comenzó a dar paseítos por