Mundo de ficçãoIniciar sessãoAVRIL STEEL
Avancé en sigilo, sin quitarle la mirada de encima. Cuando llegó al garaje, forzó la puerta para poder entrar. ¿Era un ladrón? No me sorprendería, la casa era muy bonita y llamativa. Me mordí los labios y fui presa de un arranque de valentía. Saqué mi teléfono y marqué el número de John.
Con cuidado pasé por la puerta en cuanto escuché su voz. —&iq







