—Realmente es milagrosa —dijo Taylor con una sonrisa orgullosa.
Le alcé las cejas y luego miré a la doctora.
—No creo que nos hayamos conocido —le dije, mi voz empezando a regresar completamente mientras tomé otro sorbo más grande de agua.
Se sonrojó y me dio una pequeña sonrisa.
—Soy la Doctora Elizabeth Pierce. Pueden decirme Eliza porque sé que eres cercana a Taylor y al Alfa.
Miré a Taylor, dándole una mirada perpleja.
—Ella sabe que estás trabajando para Gavin —admitió—. Y que te vas a muda